jueves, 10 de octubre de 2013

UN POEMA DE PACO TILLA (autobiografía inventada).

Paco Tilla Delmontón era un tipo normalito.
Ni gordo ni flaco, ni alto ni bajo.
El pelo tirando a castaño claro.
No es que fuera feo, aunque nadie le gritara "guapo!".

Para vestir se ponía camiseta y pantalón,
elegante él no era, era más bien comodón.
Comer le gustaba, ¿cómo si no?
En su menú no faltaba tortilla-de-patata
y un buen bocata-de-jamón.

Un libro, una peli, música, el campo, el mar...
De las cosas "sencillas" él solía disfrutar.
Normalmente sonreía, aunque si el día se le torcía
la cosa podía cambiar (nada que un abrazo a tiempo
no pudiera solventar).

Paco escribía poesía, pero luego la escondía.
Le daba vergüenza porque sabía que bueno no era.
Con el tiempo se dio cuenta: si a sus amigos gustaba
lo que hacía, esconderlo era tontería!

Se decidió a escribir lo que pensaba,
y aunque la GLORIA no ansiaba,
con trazos FUERTES prosiguió.

En su curriculum puso orgulloso:
"Soy poeta y soñador", y pese a no ser
un gran acierto una entrevista consiguió
Paco Tilla Delmontón.

Un señor muy entrajado ese día le preguntó:
"Sr. Tilla, este puesto no es para mediocres
y no es Vd. muy especial.
¿Por qué le debería contratar?"

Paco Tilla contestó:
"Vd. verá caballero yo soy muy normal
y la verdad que no me va nada mal.
Si me da trabajo se lo agradezco,
pero no me pida destacar.
Algunos somos lo que somos,
ni mucho menos, ni mucho más".

Sin vacilar y muy seguro,
al del traje aconsejó:
" Y mejor aflójese la corbata
que le aprieta el corazón".

Así obtuvo el puesto y muy contento trabajó.
En cada ratito libre algún poema escribió
Paco Tilla Delmontón.

A mi padre por leerme un millón de veces a Gloria Fuertes.



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