Me gusta leer. En otros tiempos pasaba largas horas de lectura. En los últimos años las excusas sobre el poco tiempo que te deja ser una mami-trabajadora le han restado espacio a los libros. Libros de papel, que se tocan y se huelen y se guardan, o se prestan y no regresan... Los que un día, cuando haces limpieza de armario, esa que se hace sólo cuando ya es imposible cerrar la puerta sin que te caigan encima varias y variadas cosas, se reencuentran contigo y a veces, no siempre, el recuerdo de su lectura te viene sólo con ver el dibujo de la portada. Incluso alguna frase del libro se repite en tu memoria, quizá no literal, pero si el sentimiento que te causó...
"La Isla de los Delfines Azules". Así se llamaba el libro que me regaló mi profesora de 5º de E.G.B. cuando acabó el curso. No recuerdo prácticamente nada de la historia. Sólo sé que me senté un día de verano y empecé a leerlo y leí y leí... Ese libro fue el primero que me sumergió en su historia y no me soltó hasta que llegas a la última página sabiendo que con la siguiente se cierra y... se acaba, y tienes esa sensación rara, como una mezcla de satisfacción y vacío. Bueno, al menos a mí me pasa.
Luego vinieron otros, los "obligatorios" del colegio y los que iba comprando por mi cuenta, aunque a cargo de mis padres. Los que eliges en la librería, tranquilamente, por lo que pone en la sinopsis o simplemente porque la portada es chulísima. Y entonces empecé a flipar con las diferentes formas de escribir, de contar las historias. Cuando leo un libro, leo la historia, claro, pero siempre imagino al escritor, pensando esas frases tan complicadas, tejiendo la historia, creando sus personajes, haciendo tachones... Quizá tenía varios finales, pero eligió este... Lo mismo me pasa con el cine. Son mundos que me fascinan.
Como no tengo la suerte de ser una gran, ni pequeña, escritora, las historias que he inventado, siempre se quedaron en pensamientos sueltos, que luego desechaba, porque nunca llegaron a ser tinta en un papel. Por pereza o vergüenza o por los dos cosas. Con Joanna, mi hija, la cosa ha cambiado. Ahora sí me apetece escribirlos y contárselos. Es ella ahora la que me hace imaginar historias, historias que espero le gusten y de paso si os gustan a vosotr@s y a vuestros hij@s, mejor que mejor.
Ella es mi HADA RIZADA y será la protagonista del cuento: "El Hada Rizada y la Sastresa Generosa".
El Hada Rizada


Te has decidido!!! Bien!!!!!!!!! NO PUEDO ESPERAR!!!!!. Dice Gorki porque hadas, si no.puede.haber dinosaurios Jajajaja
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